veranos
qué hago, me quedo aquí, me
siento
camino de espaldas,
quizás ésta sea
la distancia perfecta
puedo escuchar
y verte con claridad
demasiado bien como para no
desearte más
cerca
tiempo solos
tanta incertidumbre golosa
sugerentes misterios tras esa
mirada mediterránea, tras esa
sonrisa fatal
quizás no sea para mi, y
no sé
si
quieres acercarte, de hecho
no sé siquiera si
quieres jugar, aún hay tiempo
me entretengo jugando y por eso
te escribo, es divertido imaginar
que tal vez
algún día
tú
te acerques
por mi espalda
que tal vez
algún dia
yo
te haga llegar
estas palabras.
2009
Axiomas aparte,
El silencio es placebo inservible, es una vorágine de respuestas dispares, la puerta definitiva que nunca debió ser abierta. Una cascada que no diluye interrogantes pero enfría ilusiones 2009
ni de mi ni de los demás
Suele pasar
cuando te despides de una persona antes de conocerla.
Persona, latín personare;
sonar a través de.
griego prosopon;
máscara.
En el teatro del mundo antiguo, las personas eran las diferentes máscaras y los diferentes personajes que interpretaban.
Un ser, infinitas personas.
(Razón de más para pensar que no te conozco, que a quién carajo nadie va a llegar a conocer cuando continuamente nos sorprenden palabras, acciones, malos gestos de gente a quien conocemos... Personas, claro. Curioso que este tipo de sorpresas sean casi siempre negativas, sorprender para bien es bastante más difícil, ahí lo dejo)
De cualquier manera, me gustó tu máscara aquella noche y qué será entonces conocer a alguien, la sencilla acumulación de experiencias a su lado los cafés las ebrias confesiones las casualidades discutir sobre música política filosofía crecer y todo lo que siga. Qué pasa entonces con esto de lo que te hablo, lo que me mueve hoy a sentarme aquí a escribir, esa sensación tan firme de reconocerse, tornada casi certeza en la segunda sonrisa y el ir pisándose las palabras y las historias, cómo reducirlo entonces a simple experiencia o a un cúmulo de recuerdos, qué sentido tiene reconocerse buscando en los pasados, será otra cosa, algo entre aire y viento en el espejo que refleja tu mirada diversa y divertida.
Siga buscando.
Personas.
Lacerándonos dulcemente
ni trucos ni ases ni paciencia alguna,
y toca sacudirse el rencor del bolsillo.
Poco importa un proyecto de futuro
si el presente es incapaz de alzar la mirada
y en el pasado parpadean otros destinos.
Qué poco poder tiene el amor, realmente,
cuando al sol nos calienta el mismo abrazo
pero nuestras sombras se saludan en la distancia.
(Nada me queda ya tras esta boca
ni palabras, ni ilusión ni saliva
y se vuelve tan necesario el silencio)
resbalando
Sería tan sencillo asumir su condición maldita, silenciosa paseante perdida trazando su triste rumbo entre huellas borrosas, sin perder una esperanza de la que no llega a ser consciente. Tal vez así engañar tanta tristeza, aceptar la fatalidad y en ese mismo acto despojarla de su significante. Tal vez la mentira, sí, pero cómo llegar a la necesaria amnesia, cómo sobrevivir a ese futuro con un pasado lleno de agujeros, imposible lograrlo sola, imposible mientras no agarren su mano suplicante, mientras le siga pesando la ausencia de esas caricias que nunca se quiso creer y que ahora se inventa.
vagancia extra
Así que entiendo muy bien que ahora me mires como diciendo "te lo dije", tienes más razón que un padre, y yo con la cosa de que el camino se vaya haciendo más transitable pero no, cada vez más piedras que no son sino metáforas llenas de mierda, tan grandes y pesadas que dan la impresión de ser ellas mismas la vida, y ahí sí que estaríamos perdidos.
Entonces ya me da lo mismo seguir sorteándolas que tropezar y llenarme de mierda hasta el cuello. La cosa es seguir caminando con esta mueca de incredulidad en los labios, mejor no creerse que ya todo está aprendido y sólo queda seguir andando el camino. Mejor no creerse que cerré la última puerta, que las metáforas llenas de mierda no son más que el principio, que irán apareciendo en nuestro horizonte cosas aún peores, páginas en blanco sobre las que no se puede escribir, risas que nadie escuchará o cuchillas que cortan las verdades que guardo en lo más profundo de los bolsillos. Mejor pensar en el lobo estepario que se dio por vencido, en el autoengaño que me mantenga alejado de las metáforas, mejor pensar en la tierra, en la sal sobre la herida, en cosas vivas y cercanas y llenas de inocencia, quizás sea eso lo único que pueda darme fuerza y hasta curarme, cerrar los ojos y la nariz y la boca y dejar de escucharte, olvidarme del camino y de las puertas y del mal olor, enterrar de una vez las esperanzas que fabriqué en la buhardilla mientras tú sentado me mirabas con cariño diciéndome que no, que en el fondo no pero qué más da si estoy condenado desde hace tanto, si los dos lo sabíamos, si desde niño sentía aquello y los años sólo han servido para aprender a describirlo y aún estamos en eso, qué más da que yo sea como un fraude de mi sombra si puedo crear algo nuevo, algo real que con un poco de suerte se mantendrá vivo a ese otro lado, sólo tengo que vigilarla y evitar que se manche de mierda demasiado pronto, vigilarte a ti para que no le hables al oído, al menos no todavía, quédate aquí, conmigo que aún te necesito si quiero que esto tenga algún sentido.
Él alza las manos mirando al suelo y se pregunta sobre encuentros, soledades y dialéctica de contrarios. Muy lejos, ella observa distraída las dunas desde lo alto de su árbol muerto preferido. Él hubiera querido un abismo insondable que le cerrara al menos la mitad de los caminos posibles. Ella sueña y colecciona fotografías de momentos que quisiera tener siempre a mano. Él llora sin lágrimas y la tristeza desciende por las arrugas de su rostro impávido, inundándolo de sereno estoicismo. Ella silba distraída estrofas de una canción que cantaron juntos, y se pregunta por qué ya no escucha aquella música en su cabeza.
Y los dos se funden solitarios en un patético abrazo al aire, pobres bailarines sin valor ni suelo, elegantes figuras fijadas a la supervivencia con clavos de miedo, desde mi ventana puedo verlos, caídos de rodillas ante un buzón en el que sólo encontrarán esperanza.
Despair.
All the embers have been spent
Outside on the street
Lover's eyes in the shadows
You look at me
I look at you
There's only one thing
I want you to do
Kiss me
I want you to kiss me like a stranger once again
Kiss me like a stranger once again
I won't believe that our love's a mystery
I won't believe our love's a sin
I want you to kiss me like a stranger once again
You wear the same kind of perfume
You wore when we met
I suppose there's something comforting
In knowing what to expect
But when you brushed up against me
Before I knew your name
Everything was thrilling
'Cause nothin' was the same
Now I want you to kiss me
I want you to kiss me like a stranger once again
Kiss me like a stranger once again
I won't believe our love's a mystery
I won't believe our love's a sin
Oh will you kiss me like a stranger once again
I want you to kiss me like a stranger
Kiss me like a stranger once again
http://www.youtube.com/watch?v=_Qy7Tt84d1Q&feature=related
Consideraciones en la cama (I).
Golpes.
Mario Benedetti - La secretaria ideal

Yo soy la secretaria
ideal.
Mi jefe es elegante,
mi jefe es tan discreto,
es alto, es distinguido,
es un jefe completo.
Cuando viene y me ordena:
«una copia textual»,
yo soy la secretaria ideal.
Mi jefe tiene esposa,
dos hijos y tres criadas.
La esposa por lo menos
no lo comprende nada.
Cuando él viene y me dice:
«somos tal para cual»,
yo soy la secretaria ideal.
Mi jefe tiene un mustang
y algún departamento
donde vamos a veces
yo y su remordimiento.
Entonces lo conformo:
«es pecado venial»,
yo soy la secretaria ideal.
Mi jefe se comporta
como un tipo maduro,
la panza disimula
cuando viste de oscuro.
Y si bosteza y dice:
«hoy no, me siento mal»,
yo soy la secretaria ideal.
Cuando se va mi jefe,
mi jefe ese hombre viejo
yo me desarmo y quedo
sola frente al espejo.
Y a mí misma me digo
el cansado ritual:
«Yo soy la secretaria ideal».
(de "Letras de emergencia")
Consideraciones interplanetarias.
Siempre elegante, my friend.
Frente a nada.
que aún no has escrito.
Ante este silencio
se arrodillan los sonidos no nacidos
las canciones que nadie cantó.
En esta sombra de soledad
guardo el futuro triste
de tus brillantes alegrías.
Desde esta tierra baldía
crece el rosal sin flores
que tiene por Sol tus ojos acuosos.
En tu puño cerrado nacerán las espinas
cuando extiendas la mano hacia ella
y escribas
Características. (versión I)
a más de una le regalé flores,
con algunas he inventado esos amores
que nunca, nunca, se han de olvidar.
con no pocas he dormido a gusto
con muchas menos lloré lo justo
a dos o tres, las quiero tanto
que a saber hasta cuánto aguanto.
En realidad, el único problema que tengo
es que tú estás en todos esos versos.
vienes?, 28 de mayo de 2010
La luciérnaga.
Soliloquio.
que cuanto peor tratase a una mujer,
tanto más profundamente
se enamoraría de mí.
Lo cual era, a mi entender,
motivo más que suficiente
para cuidarte como a una reina.
Lentes de enfoque,
ventanas que dan nitidez a los recuerdos borrosos,
diversiones del diablo
saltos en el tiempo que cambian la perspectiva
cruces de caminos que aún no hemos andado.
Casualidades:
Análisis intenso de probabilidades matemáticas,
lecciones de salvamento
aburrimientos de dios y su gobierno
sorpresas de buenos días
colchones para amortiguar este salto al vacío.
